domingo, 4 de diciembre de 2011

Fuck me, I'm a twitstar!

Soy una tuitestar.

Soy muy gracioso, una caudalosa fuente de ingenio hilarante, una cornucopia de humor agudo, un volcán bulímico de originalidad y lisergia. Ése soy yo. Y hoy, y sin que sirva de precedente voy a hablarles de algo que está muy de moda y que me gusta mucho: Twitter.


Desde que empecé allá por 2007 hasta hoy, que me siguen tres mil personas, he pasado por muchas etapas. Tuitear ahora es distinto que antes, porque está más de moda, y porque me sigue más gente. Por ello, quiero compartir con ustedes algunas reflexiones y circunstancias que me acompañan en el noble acto del tuiteo diario.


1. Los tweets maqueta.

Algunos usuarios de Twitter consideran que tienen talento, que son graciosos y que, injustamente, les sigue muy poca gente. Algunos de estos usuarios envían "tweets maqueta" a usuarios populares, igual que una banda joven envía sus maquetas a una discográfica, con la ilusión de que les hagas retuit y su chiste se extienda por todo el orbe.

Suele pasar cuando hay un hashtag o una tontería temática de la que haces un par de tweets. En seguida la gente quiere que les leas, que veas los chistes que se les han ocurrido a ellos, y, como no les sigues, te mencionan y te lo escriben a ti.

No me parece mal que se haga esto, en absoluto. Yo también lo he hecho alguna vez. El problema es cuando te encuentras con un montón de tweets maqueta y no todos son igual de graciosos. Uno malísimo sin ninguna gracia, está claro que no merece ser retuiteado, y uno buenísimo, descojonante, por supuesto que hay que retuitearlo, pero, ¿qué pasa con los que se quedan a medias? Yo intento hacer un esfuerzo importante para ser justo y objetivo. No puedo no retuitear ninguno, porque algunos son muy buenos, pero tampoco puedo retuitearlos todos, porque cansaría a la gente.

Supongo que esto es aquello de "un gran poder conlleva una gran responsabilidad" con la salvedad de que un servidor no va a trajinarse a Kirsten Dunst. :_(


2. Los espíritus libres de Twitter.

Llamo así, y con cierta maldad, a una casta de tuiteros que se caracterizan por considerarse a sí mismos robinjudes electrónicos y guardianes de la justicia y el honor. Para ellos hay dos clases de tuiteros: los vampiros de followers y los corderitos. Los vampiros sólo quieren tener cada vez más y más seguidores y nunca sacian su apetito. Los corderitos son gente normal, como tú y como yo, que sólo está en Twitter para informarse o divertirse.

Y es verdad que hay algunos usuarios que les gusta darse publicidad. Algunos ponen su página de favstar en su perfil, otros retuitean a los bots, otros te linkan a tweets suyos que han escrito en otra hora, etcétera. Ninguna de estas actitudes me molesta, en general estos usuarios suelen ser gente ingeniosa y siempre acabo pinchando a ver qué tweet es ése que ha llegado a 15 favs.

Y también es verdad que hay otros tuiteros que van más a su bola, que les importa poco el número de favs e incluso el de seguidores. Pero entre estas dos actitudes hay un espectro muy grande.

Lo que no me gusta de los "espíritus libres" es que vayan criticando lo que hacen o dejan de hacer otros usuarios. Sobre todo critican a los "tuitestars" considerando que todos son vampiros. "Claro, es que los tuitestars sólo se retuitean entre ellos y bla bla bla bla..."

Bueno, pues puede ser. Es que gente que ahora tiene cinco mil seguidores son gente que yo empecé a seguir cuando tenían doscientos. Y si ponen algo gracioso, les retuiteo. Los tuiteros de "mi quinta" ya tienen muchos seguidores. Es verdad que la calidad es importante, pero el tiempo también influye en el número de followers.

Hoy me ha sorprendido mucho un tweet que parecía quejarse de los tuitestars que le follan el favstar a otro tweetstar aduciendo que un tuitestar no lo necesita. JA, JA, JA y JA. Joder, amigo, si de verdad piensas que el número de seguidores da igual, no deberías andar preocupándote tanto de si Fulano retuitea a Mengano o de si Zutano se folla el favstar de Perengano.


3. Los mongoreplies.

Yo no acuñé esta expresión, pero es bastante útil. A veces la han tildado de "clasista" en el sentido de que una élite de tuitestares la usamos para someter a los usuarios con pocos followers a través de la erosión de su voluntad y el merme de su ánimo.

Nada más lejos de la realidad. Yo he recibido mongoreplies desde el primer follower. ¿Qué es un mongoreply ? Bueno, pues desde mi punto de vista hay varios tipos. Supongamos que yo escribo el siguiente tweet:

"Hoy ceno con Scarlett Johansonn, Natalie Portman y un mendigo alcohólico. Lo que pasa es que Scarlett y Natalie al final no podrán venir."

A este tweet se le podrían hacer varios tipos de mongoreplies:

1. El mongoreply de "lo he entendido":
"Vamos, que te quedas tú solo con el mendigo. Vaya noche." Efectivamente. Me voy a quedar yo solo con el mendigo. Ése era el chiste. Me gusta que lo hayas entendido, pero dado que no aportas ninguna información en tu tweet, no considero necesario responder.

2. El mongoreply de "te has pasado":
"¿Cómo puedes reírte así de las personas sin hogar? No todos son alcohólicos. Te has pasado." Efectivamente. Yo no estoy tratando de denigrar a ningún colectivo. Sólo hago humor. Si no te gusta, deja de seguirme. Si piensas que es ilegal, denúnciame a la policía. Pero no andes tocando los huevos. Y claro, no esperes que te conteste, porque sé que sólo vamos a discutir.

3. El mongoreply de "no me entero yo, pero menos te vas a enterar tú":
"Si ps la Scarlett s no la wera e dise mas q son debente situ conoces si o no???" ¿Cómorl? Mira, puedo intentar preguntarte a qué te refieres, pero veo tan improbable que la comunicación pueda ser efectiva a corto plazo, que paso de contestar.

En definitiva, diría que un mongoreply es toda aquella réplica que no aporta nada de información o que, si la aporta, es tan críptica que no se puede descifrar. Por eso a veces los usuarios no responden a las menciones. ¿Qué ocurre? Que un tuitero con muchos seguidores, tiene más menciones, y por lo tanto, más mongoreplies, y por lo tanto, contesta menos a las menciones. Así que no acuséis a los tuitestars de no responder menciones, es que a veces, es mejor así. A mí tampoco me gusta contestar con un simple "Jajaja" o "Ya lo veo" o cosas así. Pienso que es enfarragar Twitter de información vacía y no me gusta.


Si eres una tuitestar famosa y adinerada como yo, supongo que te habrás sentido identificada. Si, por el contrario, perteneces a esa masa de plebe uniforme, espero que te hayas puesto un poco en mi situación. Y que no critiques tan alegremente a las cuentas populares en futuras ocasiones. Detrás de todas ellas (bueno, de la mayoría de ellas) hay una persona (en alguna un bot, jeje) y tiene sentimientos y emociones y movidas de persona. Y sí, muchos seguidores implica muchos favs y muchas alabanzas, pero también implica que la gente se sienta mucho más libre de insultarte y de criticarte de malas formas.

Apadrina un tuitestar. Son sólo 10 followers al día.